Servicio al Cliente en Opencor. Una tortilla podrida, como ejemplo
Jueves, septiembre 16th, 2010En general, tengo buena impresión del Servicio al Cliente del Grupo El Corte Inglés. He trabajado para ellos, hace más de una década, en servicio al cliente.
Tengo la sensación de que, como se dice vulgarmente, en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.
Voy a contar un caso y a tratar de sacar conclusiones.
El pasado Domingo, que era caluroso en Madrid, se me antojó comer tortilla de patatas. Ni soy gran cocinero, ni tenía el tiempo, ni las ganas de hacerme una tortilla. Más bien, por impulso, quise comprarla a la hora de comer y saciar un instinto básico, veraniego y dominical.
El caso es que me acerqué a Opencor, cerca de casa, Ex profeso para comprarme la tortilla de marras, que me pareció muy cara, pero no es ahora la discusión.
Llegué a mi casa, la saqué del envase al vacío y, horror, toda la casa empezó a oler a podrido, a muerte, a gas tóxico. Un asco, literalmente, olía a putrefacción.
Me fui de nuevo a Opencor
, con la tortillita en su envase, ya abierto, en una bolsita y caminando sin respirar mucho, para no oler…
Al llegar a Opencor, se me informa de que:
a.- ayer había habido casos de tortillas que estaban malas, “pero que eran las pequeñas” y, claro, “ya las retiraron”.
b.- como no había habido ningún caso de tortilla mala, de tamaño grande, no las retiraron, pues no había indicios de que estuvieran malas..
c.- se me devolvió el dinero, y me fui con mi ansia tortillera olvidada (por el asco y la pereza de buscar otra tortilla en otro lugar). Y tras haber perdido media hora larga de un domingo.
yo croe que:
- cuándo detectas que un proveedor de algo tan sensible como tortillas te ha fallado en una partida de tortillas pequeñas, retiras las pequeñas, las grandes, las medianas y todo lo que lleve huevo de ese proveedor.
- Cuándo un cliente regresa con un problema como este, le manifiestas una cierta sorpresa: parece que se buscaba que yo tirase la tortilla en casa (y ellos ya habían hecho caja) y…
si no manifiestas dicha sorpresa, parece que cada día hay problemas con artículos en mal estado de salubridad.
- yo creo que hay que devolver el dinero al consumidor, por supuesto, y regalarle algo del mismo valor para compensar sus esfuerzos, su mal humor, y el “mal trago” de haber tenido que manejar algo putrefacto.
Y si me la como, o la toma cualquiera en casa y hay una salmonelosis????
Bueno, es un ejemplo más de la vida cotidiana.
No se libra ni tan siquiera El Corte Inglés.
No mejoramos en España el servicio al cliente.



